THE WATER MEDITATION


Multichannel sound installation.
Valle Salado de Añana.
2019.















The Water Meditation
Multichannel sound installation.
Valle Salado de Añana.
2019.


The Water Meditation is a multichannel sound installation composed for the Salt Valley of Añana, in Spain. The 4 movements are taking an approach on process of the salt crystallization, using analog synths, voice and acoustic instruments.
The structure corresponds to each stage of the water evaporation in the salt mine. It is imagined as a psalm in which the sounds are detaching themselves from matter. Music conforms a white choir. Several sound sources alter the space perception.
As any essential element for the human being, there is a fundamental mythology in the salt, which organizes and shapes the primary concerns about the world.
The metaphors were then vertebrated by primitive alchemy, which understood the material properties of forms as philosophical objects. Salt is among the main elements in alchemy: sulfur, (spirit), mercury (soul) and salt (body). Salt would act as the earthly bond between the fire or sun and the sea water, arcane and ambiguous substance that embodies the union between opposites: pure and impure, eros and thanatos, humidity and dryness, fertility and infertility, love and fight. A symbol for death and resurrection, which preserves and corrupts simultaneously.
A mineral containing the memory of the birth  and decay cycle. Body crystallization, guardian of form. We take the process of harvesting salt as a meditation on the inner self and its transformation. Water - the feminine element - evaporates by the sun - male element -, until the mineral crystallizes. We understand salt as a link between culture and popular mythology. The experience of  sacred within matter. Salt, as a transforming element, that give us a new form.

La meditación del agua
Instalación sonora multicanal.
Valle Salado de Añana.
2019


La meditación del agua es una instalación sonora multicanal, compuesta para el Valle Salado de Añana. La pieza está dividida en 4 movimientos, que a través de sintetizadores analógicos, voz e instrumentos acústicos, se acercan al proceso de evaporación del agua, y la cristalización de la sal.
Su estructura se relaciona con la evaporación del agua en las salinas, imaginada como un salmo, en el que los sonidos se van desprendiendo de la materia con la acción del sol. La música conforma un coro blanco, que a través de las diversas fuentes sonoras altera la percepción del espacio y su significado. Como todos los elementos esenciales para el ser humano, en la sal se encuentra una mitología fundamental, que organiza y da forma a las inquietudes primarias ante el mundo.
Las metáforas que recoge la sal fueron luego vertebradas por la alquimia primitiva, preocupada por las propiedades materiales de las formas como discursos filosóficos, colocándola entre los tres elementos principales, el azufre, (espíritu), el mercurio (el alma) y la sal (el cuerpo). La sal actuaría como la ligadura terrenal entre el fuego o sol y el agua del mar, una sustancia arcana y ambigua que encarna la unión de los opuestos: la pureza y la impureza, el eros y la enemistad, la humedad y la desecación, la fertilidad y la esterilidad, el amor y la lucha. Símbolo de la muerte y de la resurrección, que preserva y corrompe al mismo tiempo, es un mineral que contiene la memoria del ciclo de generación y descomposición.
Cristalización del cuerpo, guardián de la forma. El proceso de cosecha de la sal se toma entonces como una meditación sobre la transformación interna. El agua - elemento femenino- se va evaporando por acción del sol -elemento masculino-, hasta que el mineral cristaliza. La sal como vínculo entre la cultura y mitología popular, desde la experiencia de lo sagrado más apegado a las materias esenciales de la naturaleza. La sal, como elemento transformador, es decir, que nos da una nueva forma.










The Water Meditation, Salt Valey, Añana, Vitoria, 2019